12/8/13

Soy Moisés desentrañando la bahía



(A la Bahía de Nipe, a Preston)

Soy Moisés desentrañando la bahía
en esa foto capturada al azar
y como entonces empujo la muralla
de todos los reinos
¿cómo ha podido subsistir sin el pez sagrado?
¿De dónde ha sacado la entereza
para seguir siendo azul?

Iluminada por el sol es un destello
de ese desconsuelo que borra huellas del pasado
donde sentenciaron a vírgenes y náufragos
¡no puedo verla con los mismos ojos!
Sin embargo ahora mismo se están abriendo las aguas
y asoman bestias disformes
con sus bramidos que derriban arboledas
e inundan rutas sobrevivientes.

¡Cuánto desamparo en mi corazón!
A veces ni siquiera puedo verme
hundiendo con afán el remo entre sus olas
ni se desliza la gasa que cubre mis ojos
para alejarme de las visiones
que mancharon nuestros pies de presagios.

¡Ay    mar de níquel y estancado!
¡Mar de hombres aprehendidos al anzuelo
que perfora las branquias del recuerdo!
¿Por qué me hace sollozar el silencio
de almohadas mortuorias y calles sin asfalto?
¿En cuál sepultura han enterrado
la cruz de la iglesia derribada?
Se abren las aguas    se abren y extraños remolinos
se transforman en bocas
ansiosas por morder las memorias.
Pero el mar está ahí con su afonía
las palabras naufragan    dejan de existir.

Frente a la casa donde nacimos
-de la que mi padre fue expulsado a patadas
por la traición y el engaño-
los barquitos de papel flotan
hasta que son hundidos por la resaca.
A nuestro pesar se han cerrado las esclusas
que en la niñez escupían la saliva ardiente de la caña
a tus orillas lamidas por el atabal y el sosiego.

Ya sé que sigues existiendo
que la muerte ha sido nuestra    no del mar
pero lo veo tan solo    ¡tan solo!
como una sepultura líquida que las algas asfixian
y es cada vez más honda    más lejana
llena de huesos y espíritus desventurados
de mangles solitarios y chozas desplomadas
de gritos subiendo las crestas del tiempo.

¡Oh bahía sin muelles ni mástiles!
Solo queda de los barcos
sus quillas hundidas en el mar.



C. K. Aldrey
12-08-2013

Foto: Bahía de Nipe, en Preston.
(Yunaisy M. Lam | Autor: Seyni)

11/20/13

Y si lloro son lágrimas de aserrín...




“…y si lloro son lágrimas de aserrín.”
-"Muñeca de trapo", Teresita Fernández-


Ahora que reconozco
el duro lecho donde los peces mueren
busco tu canción para que alivie
las tantas penas que nos hicieron confluir.
Quizás éramos canciones nosotros mismos
cuando bajábamos la cuesta hacia el Coctel
y nos desprendíamos de los prejuicios
y el miedo errante a las sombras.
Dime ¿quién no fue poesía
que deseara sentirse festejada por tu voz?
¿Cuántas ramas tuvimos que partir
para que saltara la rana de tu copa
y apareciera convertida en diosa?
Estábamos allí cada noche
esperando en la escalerilla que daba a la Rampa
a que aparecieran primero tu guitarra
luego tu caminar ondeado por la brisa
siempre con el temor de perdernos
el instante de la magia
en huidas que desembocaban al mar.
Sigo siendo la de entonces
muñeca de trapo que el destino sentenció
al camino sin reencuentros ni fábulas
donde ya no queda nadie esperando
donde todo se ha muerto
donde la espera desborda su manantial
sin orillas sin tierra sin arenas
y cantas para despertar nuestras memorias
llenarnos el vacío de retornos ilusorios…
si te preguntan di que no has visto mi alma...


C. K. Aldrey
11-14-2013
Foto: Internet Library

11/1/13

Las siestas de Scherezada



Las siestas de Scherezada | Narrativa
Carmen Karin Aldrey
ICE © 2013

Título: “Las siestas de Scherezada”
Autor: Carmen Karin Aldrey

Amores prohibidos. Censura. Represión. Una obra que con sencillez expone intensamente la vida de los homosexuales y lesbianas en un país 
donde se les condena y persigue.

"Las siestas de Scherezada" cuenta breves historias vividas por una generación de jóvenes cubanos que fueron perseguidos por expresar su identidad e intentar vivir el espacio que por derecho les correspondía. A través del personaje de Teresa, se entrelazan experiencias y testimonios que delatan el terror y la injusticia a los que fueron sometidos. Todos los hechos aquí narrados son absolutamente ciertos, 
y sucedieron tal y como han sido contados.

Para adquirir el libro, favor de entrar en el siguiente enlace:

10/21/13

El chillido del pájaro



El chillido del pájaro
se apodera del árbol
todavía no sé si es dolor
si está llamando a sus hijos
o a una hembra
si está nervioso o alegre
ni siquiera adivino su sexo
solo sé que es negro
que siempre está ahí

chilla y chilla de rama en rama
hasta puede sentirse su aleteo
cuando pasa a ras de la ventana
¿agradece el arroz
que cada tarde esparzo en el traspatio?

¡Ahhh… él intuye a la dríade
perseguida por la salamandra!
Presiente el fuego de la injusticia
que solo se apagará con un puñado de tierra
cuando la lluvia inunde la sinrazón
y sea arrastrada calle abajo.

Con su chillido el pájaro se reconoce
ahuyenta las flechas cotidianas
mientras vuela entre las sombras de los días
y suelta sus plumas arrancadas por el viento…



C. K. Aldrey
10-21-2013


Foto: Blackbird, Wikipedia

9/25/13

Noticia en verso



(noticia en verso)

La luz del sol llega
a nuestra superficie
en ocho minutos
viaja a ciento ochenta y seis mil
millas por hora.

Dice wikileaks que existe una especie
de homo sapiens
adaptado a las altas temperaturas
que vive en el manto terrestre
entre remolinos de fuego
y murallas de arcilla
y que algunas veces
asoman su esplendor
por el Triángulo de las Bermudas
camino al espacio.

Dicen que nos estamos preparando
para hacerles frente
con misiles nucleares.

Los “hemos descubierto”
y ya estamos pensando
en destruirlos.


C. K. Aldrey
Photo: Internet Library

Digital: c.k.a.

9/22/13

Navegué en las corrientes de Ulises



Navegué en las corrientes de Ulises
cuando era niña
mi inquietud se aficionó por las sirenas
y los mares con nombres inventados

¿quién era entonces?
¿hacia dónde volaba la razón?

La primera bofetada me bajó de la nube
-pero solo un poco-
el resto de mí quedó volando
junto a los pájaros del estero.
Solo el mar fue mi cómplice cotidiano
y aprendí a amar entre manglares.

La responsable de mis cambios fue la historia
que llegaba sin ser invitada
al asombro de los niños que éramos entonces

las cruces subieron cada vez más alto
los nombres fueron transformados
de pronto me vi en una ciudad inabarcable
con su temblor de renuncia
la ausencia de rostros amigables
¿cómo logré sobrevivir?

Otros se fueron muy jóvenes
y yo quedé para contar sus vidas
en la quietud del amanecer

los andares transitaban cuesta abajo
donde me sentaba a recordar
tantas miradas perdidas en el tiempo.

De Ulises quedaba su intrepidez
y aquél poema que escribiera en el portal:

“Ulises, mira tu enigmático océano,
de los campos azulados parte la niebla
¿en dónde estás, país?
Circe te dio la salida equívoca…
¿qué me das a cambio por incendiar la noche?
A veces solo quiero al hombre
que está en el horizonte.”

De la niñez el despertar
de aquella bofetada.



C. K. Aldrey
09-22-2013


Photo: “Ulises”, Internet Library

9/15/13

El agua estancada




El agua estancada del charco
es como una vida donde todo se refleja

veo su espejo que al secarse
marca huellas en el musgo
que luego se cuartea bajo el sol 
como tablilla antigua
maltratada por los siglos.

He visto en ella mi rostro
persiguiendo la sombra del higueral
la asfixia de insectos
que fueron sorprendidos por la lluvia

hojas muertas del tilo
que al flotar se asemejan
a esos cuerpos arrojados al Ganges
envueltos en mortajas ceremoniales.

Lo que más me conmueve
es la forma en que se va evaporando
hasta desaparecer -como una vida-
y nadie recuerda que estuvo allí
para calmar la sed de los gatos
abrir las entrañas de la tierra.   

El rayo se ha aproximado a su estoicismo
de agua circunstancial
ha sido barrida con la escoba de la impaciencia
y a veces ignorada por el caminar
de pasos abismados en la noche.

Nada altera el curso de su realidad
viene cuando las nubes desaguan sus furias
y se va callada    sin recuerdos
al vacío de otros cielos

nada deja -como una vida-
apenas la ilusión de existencia efímera.



C. K. Aldrey

Foto: c.k.a.

9/12/13

Espero la mañana



La silla está vacía
espero la mañana
y hay un rostro en la cama
que no es el mío

es ella que regresa
para recordarme que la puerta
no tiene cerrojo
que el techo se está pudriendo
y cualquiera puede romper
el cristal de la ventana
meter la mano y robarme
las pocas cosas que amo
lo que sobrevive.

No es mi cabeza
la que se acuesta a descansar
ni son mis pies
los que sobresalen de la sábana
es el murmullo
la voz discreta del ánima
que me ha reconocido
en la distancia
a pesar de mis olvidos
el tiempo sin regreso.

No sé si existimos
si la tos es mía o de ella
si es cierto el mar     su aroma

veo la flor abrirse
en el altar donde las velas
sueltan chispas bronceadas
y el falso diamante resplandece
como un cometa a la deriva.

Estamos vivas otra vez
en sintonía con el vacío
nos inclinamos a la fuente
de la inexistencia
y bebemos de su agua estancada
sin poder saciar a plenitud
esa sed que viene de tan lejos
con sus palabras de antaño
los abrazos inconclusos.

La mañana me arrebata las sombras
solo veo nubes de lluvia
ocultando el viaje indetenible
de la luz hacia la nada...
tu rostro que se esfuma.


C. K. Aldrey

09-11-2013
Foto: c.k.a.

8/27/13

No soy de aquí ni de ninguna parte



No soy de aquí ni de ninguna parte
mi isla se encuentra
más allá de esta ciénaga llena de boas
que tampoco pueden ostentar nacionalidad
ni el linaje perdido.
Me trajo la causalidad
en un avión equivocado
después de haber sido arrinconada
bajo techos ajenos.
Miro a los lados y no me veo.
Como los patos al salir del estanque
me sacudo la no pertenencia
que aprendí en una clase de conjuntos
cuando me perseguían espías
vestidos de civil
por calles oscuras y silenciosas
donde también aprendí a esconderme
mientras mordían mis talones
la precaria ambivalencia
el estar y no estar y el saberme
lejos de mi centro
como ahora    como desde hace mucho.
Lo que perdí fue sin esperarlo
la renuncia resarció en parte
la fuerza de mi grito al huir
estoy llena de escamas y anzuelos
me han atravesado lanzas
que iban a otra dirección
y estuve en el medio de la guerra
con el pecho desnudo
esperando con paciencia una bala perdida.
No soy de ninguna parte
no habito en ningún lugar
ni siquiera me llamo como al nacer
se han olvidado de mi las leyendas
que mi madre contaba en las noches
para hacerme sabia y resistente.
Se murió en la espera esa esperanza
de regresos quiméricos
que alguna vez fue sostén de mi cansancio.
Por eso no me digas que resido
en el soplo de humo denso
que se dispersa con facilidad
y me hace ver más allá    -donde no estoy-
rostros que no rozan los míos
ni bocas que me hablan
con el lenguaje puro de las bestias.
No estoy allí    ni acá   floto como las nubes
y me lleva el viento a donde nadie
puede alcanzarme.
Solo espero el vacío que es mi lugar
el estallido de luz que me devuelva
a lo que fui     al comienzo de todo.


C.K.Aldrey

08-27-2013

8/26/13

Solo tú y solamente tú



(a un muerto viviente en una isla que no existe:
solo tú y solamente tú)


Te voy a decir
lo que no es verdad: tú.
Lo que miras y hablas
donde te sientas    lo que respiras
eso que imaginas y es grandioso
pero no existe.
Tú y lo que tocas    lo que pasa
y se escurre entre tus dedos
lo que te inventas para sobrevivir
la cama y tu sudor
la sal de tu sangre
el ladrillo que sostiene
tus pies ennegrecidos
las arrugas de tu lengua
que lamió utopías.
Nada es cierto. Todo es mentira.
El sarcófago que es tu isla
tu almohada de rocas
las plumas de tus alas muertas
la voz con que pretendes seducir
el café que mancha tu boca
la mano temblorosa que ofreces
llena de culpas y trampas.
No es verdad    nada es verdad
ni siquiera tu abrazo a los muertos
tus súplicas al viento de octubre.
Nada de lo que tienes existe
nunca ha existido
eres el espejismo de la vida
tan vacía como la garganta de una cueva
un ser extraño que ya no late
sin el peso abrumador del gentío
que cae del cielo tormentoso.
No tienes rostro    no tienes nada
perdiste las piernas en la guerra
quedaste ciego frente al sol
se te vaciaron las cuencas con la luz
la oscuridad te borró de la tierra.
Eres la orilla de un río seco
donde se acuestan los espectros
y sollozan las viudas
una marioneta de los años
estancada en visiones olvidadas
cuerpo sobrevolado por las auras
hambrientas de la historia.
No eres verdad     no lo eres
te has imaginado que existes
en alguna parte    en algún lugar hechizado
por multitudes ilusas
que tampoco están    nunca han estado
y han sido recreadas
a fuerza de tallarlas    sofocarlas
con bocanadas de fuego
en el volcán del tiempo
que tampoco existe    nunca ha existido
por mucho que te hayas empeñado
por mucho que otros se hayan empeñado.
Sencillamente no estás    no estás
solo tú puedes saberlo    solo tú…



C. K. Aldrey
08-26-2013

Foto: C.K.A.