2/4/14

Qué hermosa era!



La encerraron en un cofre
atado con cadenas
en la profundidad del mar

¡cómo brillaban sus rizos!
parecían desafiar al sol.

Creció sentada en un balance
esclavizado al azul intenso
y veía a las hadas en el atardecer
bajando por las ramas

¡era tan pequeño su universo
tan efímero!
que entonces aprendió
a vagar entre las sombras
a inventarse arcoíris
de reinos felices
hasta que un día enloqueció
y fue arrastrada por las olas.

La recuerdo siempre
con su bata de encajes
su sonrisa de Gioconda
y la mirada extraviada
que en el horizonte buscaba
al príncipe azul
árboles encantados
y lenguajes extraños.

¡Qué hermosa era!
¡cuánto la extraña
su locura!



C. K. Aldrey
Foto: C. K. Aldrey
02-04-2014

La ceniza y la palabra




La ceniza
y la palabra
tienen un punto en común:
comparten el mismo paisaje
la misma epifanía
hasta que el soplo
de la muerte
borra las evocaciones
y por fin se liberan
y olvidan
todas las memorias.


C. K. Aldrey

Foto: C. K. Aldrey

Hoy un gato nos ha dicho


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1/30/14

El árbol se pregunta




El árbol se pregunta
qué vendrá después
¿será roja la lluvia
se llenarán los jardines de arena
le saltarán los sapos
y las avispas?

y él... ¿árbol mordido 
por insectos
o fósil que alberga 
duendes y espíritus?

¿cómo serán las cosas?
¿qué fuerza tendrán los vientos?
¿se le partirán las ramas
y despertará en el mismo lugar?
¿qué tal si lo hubieran trasplantado
a una de esas jardineras
adornadas con cristalitos cursis…
seguirían los gatos
afilándose las uñas en su tronco?

y la hierba… ¿sería verde
o se habría convertido
en pastizal inorgánico
para que se alimenten
las criaturas de hierro?

¿y si no fuera nada?

si amaneciera sin raíz
en la profundidad
de un océano de orillas ausentes
¿lo arrastrarían las corrientes
hasta el final de los días?
¿se lo comerían los peces?
¿renacería siendo árbol con escamas
y ramas coralinas?

No sabe si le gustaría
seguir siendo efigie
que solo puede expandirse
debajo de la tierra o hacia el cielo
como si el horizonte hubiera sido
tragado por las nubes
y la nieve fuera una ilusión
y el otoño una postal
y la herida de un hacha
el único espanto…

a lo mejor fingirá
ser árbol que sigilosamente
se desprende de su cárcel
y por las noches viaja a la montaña
donde Moshé grabó
el decálogo de Yahveh…
¿o al Himalaya que ha soñado
mientras las hormigas se hartan
de su sangre
y luego al paisaje de hielo
que flota en el Sur
cuando el fuego lo abrasa?

Como yo el árbol se pregunta
muchas cosas que no pueden
ser respondidas por nadie
¿entonces para qué
llenar de inquietud el hastío?


C. K. Aldrey

Foto y digital: C. K. Aldrey

1/24/14

Cronos




Escucha el tiempo
caer al cristal
mírame a los ojos
cuando arrojes contra el piso
                los relojes
y salten sus pedazos
como si fueran disparos
¿no ves que todo es ilusión
que las palabras son breves
y la carne ceniza
de hogueras efímeras?
Dime… ¿envidias
el poder de Urano?
¡Si por él existe
la hoz con que lo has castrado!
No te adueñes de las horas 
como absoluto dios
¿no sería mejor que sembraras
tu semilla verdadera
para hacerla inestimable?
Entonces tus hazañas
serían reales
tu antorcha resplandecería
¿por qué para brillar
has aceptado el oro
oculto en la mortaja?
Cronos…
si algo no perdona el tiempo
es el tiempo
ese que desvela
lo que realmente eres
y lo que has sido.


C. K. Aldrey
01-23-2013

Obra:

“The Mutiliation of Uranus by Saturn”, Giorgio Vasari (Musei Civici Fiorentini, Florencia).
Cronus (Saturn) castrates his father Uranus, the Greek sky god (before Zeus).
Fuente: Wikipedia

1/22/14

La injusticia


La injusticia
es una espada
que no cesa de rastrear
al cuello menos débil
la cabeza más erguida.
Tiene filo de diamante
y brillo de carbón.
Es ciega
y no tiene alma.
Es inesperada.
Solo grita 
cuando asesta el golpe.
La injusticia
no siente ni padece
su destino
fue escrito
por los hombres.


C. K. Aldrey
01-22-2013
Ilustración: Filip Pagnoli

1/6/14

No puedes salvar a Gaia




No puedes salvar a Gaia
Anubis.
La voz me dice
que existe un sepulcro
donde acaparan raciones
de sustento
y los chacales
custodian la entrada.
A él solo tendrán acceso
los emperadores y sus siervos.
El peñón de una isla
moverá el océano
y despertarán
en otros continentes
los espíritus.
 Necher-Jertet
nos condena a deambular.
Mártires y héroes
ángeles y demonios
ciervos y lobos
se transformarán
en estrellas.
Otro sueño. Y otro.
Quiero abrir los ojos
y ver al árbol
batido por el viento
sentir que la vida
me ofreció la copa llena.
Yo solo pido despertar
en el reino de Nun
abrir todas las puertas.


C. K. Aldrey
01-04-2014

Imagen: Internet Library

1/4/14

Alguien me ama



Hay alguien que me ama
y aparta las nubes con las uñas
en cuanto cae la noche.
Le llamo fantasma
otras veces aparición.
Dejo que me observe entre las ramas
incluso que arañe la pared
aunque me despierte.
Hoy le alumbré los ojos
con una lámpara azulada
me pareció que hablaba...
es una poesía –me dije.
Estamos solos en este mundo
de escaleras al cielo
manantiales y basura
cloacas y parques y locos
ambos nos escondemos
en los mismos laberintos
cantamos juntos cuando defecamos
compartimos la peste
y nos limpiamos con la lengua
las lagañas y los restos de insectos
que se nos pegan a las comisuras.
Aunque su amor no alivia 
todas mis carencias
es bueno saber que existe
un gato como yo que no le teme
a ese aliento depredador de la lechuza
que resuella en la oscuridad.


C. K. Aldrey
01-04-2013

12/26/13

La sombra en el rostro



Aparta de mí este cáliz…
César Vallejo


La sombra en el rostro
teje una sonrisa con hilos de luz
¡quién diría que alguna vez existió
en encajes de pañuelos
húmedos por el desaliento!
Estuvo ante mí
como esas siembras de frutales
que ahuyentan a los cleptómanos
con sus cercas de púas.

Era tangible     una sombra que hablaba
de puentes y campos desbrozados
cuando el amanecer languidecía…
sombra con mirada alabastrada
que diosas inconformes desnudaron.

Aun toca a mi puerta y cierra sus párpados
en el sudor de la noche…
la confundo con aquellas
que se abren paso en la maleza
y dejan su marca soberana.

Me da sed     ansias imprecisas.
Tiene mi alma prisionera
dentro de un cofre vacío que espera
ser llenado con versos y ausencias
¿o es solo un espejismo
cabalgando sobre mi lomo
en esta huida salvaje hacia la nada?
¿o quizás el reflejo de una estatua
en la pared donde cuelgo los hechizos?

Es una sombra     (o era     ya no sé)
gotea en mi cama su olor a fuego
y se apodera de mi sed
hasta dejar exhaustas las fuentes
consagradas por Brighid…
¡si pudiera apartar el cáliz de mi boca!


C. K. Aldrey
12-25-2013
Ilustración: Fantasy Flight/Middle Earth

12/23/13

El fuego de la lluvia | Reseña



El Fuego de la lluvia | Carmen Karin Aldrey
(Imagine Cloud Editions)

PREFACIO


El poemario previo de Carmen Karin Aldrey, Noctibus, se amparaba en dos voces medulares del lirismo alemán (Novalis y Goethe) y en el eco del rapsoda mayor de la pujanza americana, Whitman.  Con el respaldo de tales dioses tutelares, Aldrey realizaba en esas páginas un ejercicio confesional impresionante, de raíz mayormente romántica, aunque de intenciones modernas.  Este nuevo cuaderno, El fuego de la lluvia, se inspira en el ejemplo de Rainer Maria Rilke, uno de los renovadores radicales de la poesía del siglo xx, y se inscribe así en coordenadas literarias más cercanas a nosotros en el tiempo, pero nos habla con el mismo lenguaje tenso y delicado que esta poeta nos mostraba en su libro anterior. 

En los versos del presente volumen, dulces y angustiosos, hay un pavor similar al que Rilke sintió ante la permanencia del cosmos y la soledad esencial del individuo; sin embargo, Aldrey asume ese pavor en tono de íntima rebeldía, no de aceptación. Se acerca al mundo natural y sufre el desconcierto rilkeano ante esa inmensidad, pero no se detiene: quiere ir más allá, escuchar voces secretas en el reino animal y conocer la oscura fuerza de las plantas. ¿Qué busca? Tal vez algún enlace místico entre esas formas de vida y las carencias y deseos del ser humano de hoy.  La mirada intensa al universo físico le confiere a la autora una extraña calma, que pudiera evocar el rigor presentido de la muerte, pero también le impone una rotunda compasión ante los cuerpos efímeros y su aspiración a perpetuarse.  El fuego de la lluvia es el resultado de esa compasión: un homenaje a los intentos de esos cuerpos por iluminarse una vez más, al menos un instante, en el cambiante laberinto del amor.


Reinaldo García Ramos


Para adquirir el libro, favor de entrar en el siguiente enlace:

12/22/13

Manifiesto navideño


 
Declaro
que nos han
atado las manos
clavado los pies
partido las piernas
escupido en la cara
cortado las lenguas
golpeado los brazos
arrastrado calle abajo
encerrado tras las rejas
asesinado en hospitales
apedreado nuestras casas
asediado a nuestras familias
expulsado de los centros de trabajo
sacado de la escuela a nuestros niños
entregado a las turbas
para ser lapidados
impunemente.
Amén
O

(Firmado: Damas de Blanco, Disidencia cubana)


C. K. Aldrey
12-22-2013