5/18/16

La mordida



Me muerdes
después de haberte
acariciado.
Sé que agonizas
con la ilusión de la mordida…
¿por qué no?
La vida es tan hermosa
como cruel
y tu destino es semejante
al de todos

naces
creces
procreas
sobrevives
eres presa y cazador
cuando más feliz
atraviesan tus pulmones
los dientes de un gato
que deja ante la puerta
tu cuerpo mutilado
como trofeo de gratitud…
¡cuánta crueldad en ese gesto
hermoso y repulsivo!

Por eso
muérdeme

no has hecho más
que defenderte.


Foto y texto: C. K. Aldrey

3/22/16

Flash Mob






Flash Mob



No te dejas atrapar
por el vacío
la onda gravitacional
te arrastra al laberinto
del amor desconocido
regresas a los pájaros
hueles la distancia
como si no hubiera existido…

preguntas a tu sombra
¿dentro de un siglo
defenderás como ahora
verdades inútiles?
¿serás tangible?
¿hervirá la lluvia
sobre los muertos?
¿tronarán nuestros huesos
cuando los mártires celebren
sus derrotas?

(la plaza se llena
de optimistas

los músicos levitan
en silencio
y tu mirada se pierde
entre los pliegues blancos
de un espíritu

el violonchelo se desliza
por los adoquines
amenaza con elevarse
como el artefacto de Da Vinci).

Tu futuro no existe
pero puedes imaginarlo
el óvulo que nunca germinó
se abrirá en otra anatomía
y podrás ser el pastor
sin dragón ni armadura
que arrullan las musas

(en el sueño armonioso
la violinista hunde
su mejilla).

Qué extraño…
te estás convirtiendo
en piedra…
los perros espían
tus movimientos
te pasan la lengua
por las manos
para comprobar si todavía
no eres estatua
los gatos dicen
aceptamos tu comida
porque hace años
dejaste de sentir repulsión
por las mentes frágiles

(un niño
se ha puesto a bailar
lo persigue la flauta
con asombro
de Beethoven plagiado
el aire aplaude
y las mujeres deciden parir
la señora de ojos amarillos
escribe un poema
que se lo lleva entre los labios
la luz del mediodía

tú también bailas y bailas
imitas a la viejita de Luyanó
cuando retuerce la cintura
y baja las nalgas al contén
como en los buenos tiempos

el mundo es infinito
el sueño interminable
en el malecón del éter
coreografías gigantes
levantan en peso a Beethoven
y los remolinos
escupen sarcófagos  
desde la profundidad del mar).

Dos agujeros negros chocan
y se incendia el tiempo
las cuerdas del amor
arden en la plaza
me recuesto a tu espalda
y te canto al oído
je t'aime mon amour…
acabas de nacer…

C. K. Aldrey

Photo from the video: Flash Mob 2014 - Dank an alle Mitglieder des Hans-Sachs-Chors und der Philharmonie Nürnberg | Evenordbank | Denmark

Nuestro mundo




Nuestro mundo
ha sido hechizado
por una araña ingeniosa
que nos distrae de lo esencial
y mientras ella teje
su complicada trampa
vivimos pendientes
al eco de peces sin escamas
de mimetismo engañoso
que nos miran a los ojos
con sus pupilas de cristal
como si fuéramos carnada
mientras el cielo se agrieta
y la vida es un anzuelo
listo para ensartar
los peces.


C. K. Aldrey
Foto: C. K. Aldrey

1/23/16

Nosotros los adictos



[Los viejos techos de la ciudad gritan y se desprenden
veo los espíritus con sus cabezas rotas
el arpa de la ninfa hecha pedazos y los perros ladran
llega el terror con el viento y la ausencia de nicotina].

Nosotros
los adictos
volamos sobre esos techos
que salen disparados
como proyectiles
y arrancan de raíz
las ramas enfermas
nos pinchamos los pulmones
para que pueda entrar el oxígeno
y nos decimos con indolencia
yo quiero ser cremado

preferimos imaginarnos ceniza
y caminar con el cigarillo
atrapado en las comisuras
por callecitas misteriosas
al estilo film noir
antes que bronquios comatosos
y asfixia…
¡son tan oscuros los puentes
sin humo!

claro
los héroes fuman
los bandidos fuman
la femme fatale fuma
el glamour fuma
pero no mueren
de enfermedades respiratorias
mueren de amor
de balas y trampas

el condenado
a la silla eléctrica
pide un cigarillo
para decirle adiós
a este mundo traicionero
no pide bailar un tango
ni ver a su madre
pide un cigarrillo
-ese aparente amigo
de cruzar puentes
que le ha perforado
los pulmones

[esto me hizo recordar la queja cotidiana
cantada con melancolía de bolero por las calles habaneras
♫ daría mi vida por un cigarro ♪
y la cola donde a veces un navajazo o una bofetada
se sumaba al ritual de neoplasias malignas
apuntadas en la libreta y condenándote de antemano
con la marca de una crucecita cuatro veces al mes].

Una mañana
la fatalidad te enfrenta
al emisario de Mictlantecuhtli
que te dice a rajatabla
si quieres vivir un poco más
tienes que matar al cigarro
y tú
aunque creas en la reencarnación
y hayas sido testigo
del más allá y de todos los reinos
de pronto descubres
que todavía quieres estar aquí
con tus achaques y aburrimientos
los hache pes y las ninfas
el cafecito de la Calle Ocho
y el reguetón que asusta a los gatos
las amenazas apocalípticas
y el calentamiento global
los ángeles que ladran y maúllan

te das cuenta
que no cambiarías
tu reino por un cigarro
-como hiciera por un caballo
el infeliz de Ricardo III-
y vas
y te fumas el último
con delicadeza de amante
que se despide sufriendo
te lo pones en los labios
con esa dulzura mística
que solo se siente por una diosa
y le dices hasta siempre Lili Marlene
sabiendo que nunca volverás
a besar su boquilla suave
olorosa a vegas y rapé
aunque quizás extrañes
alguna noche su veneno
cuando los versos te pregunten
¿qué se hizo de aquél
por el que todo perdías?

[Después de diez días los disparos del aire contra los techos
van disminuyendo.
Entra una paz trasparente y sin demandas.
La luz del sol alumbra esas florecitas moradas del patio vecino
y el aguijón pernicioso que oscurecía mis paredes
se clava en otras menos afortunadas.
Hoy pude respirar un poco mejor…
por primera vez no sentí nostalgia por el humo].

C. K. Aldrey
Photo: Marlene Dietrich | Internet Archives
 


1/10/16

Sigilioso chacal



Sigilioso chacal
del inframundo…
¿por qué te arrodillas
y mis manos besas?

Yo solo tengo
fotos viejas y nostalgias

lienzos que no renunciarían
a esta habitación
manchada por el humo

una cama sencilla
donde sueño con ninfas
y se acuesta mi cansancio

libros que nunca leerías
porque has estado conmigo
mientras devoraba
sus misterios.

Lo que quieras de mí   
no te engrandece    
te hace pequeño
como un recién nacido
que para subsistir precisa
del néctar de una diosa
y la cálida mantilla
de sus brazos…

¿por qué mejor
no te inclinas ante Osiris
y aúllas a la estrella
que se apaga?


C. K. Aldrey
Digital: c.k.a.