6/16/17

HAIKUS





No es el azul
lo que define al mar
es su gemido…

En el camino
los puentes no detienen  
las luciérnagas.

Son los cantares
bajo la superficie
viejas quimeras.


C. K. Aldrey ©

Photo: Key West Highway, by c.k.a.

6/12/17

En esta especie de buhardilla



En esta especie de buhardilla
en la que de vez en cuando
las arañas construyen sofisticadas trampas
sueña lo que ha existido.
La ventana es alivio cotidiano
la noche con sus estrellas muertas ilusión de existencia.

Los clásicos te enseñaron a mirar más allá
se sentaron contigo en la glorieta de Quevedo
para descubrir el paso de los hombres sobre la nieve fugaz.
El sol te dijo una mañana de pereza
déjate llevar por la intuición y píntame.
Las aves nocturnas te demostraron que la vida es sólo un suspiro
mientras bailaban desnudas y cantaban himnos del antiguo Bharat.

¡Te hacías tantas preguntas! 
Todo lo que descubriste fue gracias al goteo de la lluvia
que a través del tiempo te fue abriendo los ojos.
¡Y ha sido tan fulminante lo que has sentido
tan intensos el dolor la risa el sexo el miedo!

Hoy buscas nubes en llamas
que deshielan tu sombra.

C. K. Aldrey, 2017
Foto: c.k.a.


6/5/17

Hambre




Hambre  


Caminar calle abajo mirar al cielo
sus nubes blancas y presagios
sentir hambre cada vez que paso
y el aroma a pan fresco y café con leche se desborda.
El color mojado del guacamole salta por la ventana de una taquería
me arrastra a la mesa que está en un rincón
solitaria y cubierta con el típico mantel mexicano.
Espero con impaciencia a que venga la camarera
frente a mí hay una señora que me dice ‘ya viene no se preocupe’ 
la observo tiene mirada de exploradora
de esas que entran al alma forzando la puerta
me la imagino con una ganzúa calando la intimidad.
En este mundo de piñatas y tribus en disputa ella es una isla
pequeñita y rodeada por arrecifes
habla sola está sola se siente sola
‘la crueldad humana es la máxima expresión de su decadencia’
le comenta al espejo
entiendo lo que quiso decir
somos bichitos roedores
tragamos con ansia viciosa
nuestro ánimo destrutivo es incansable
¡qué importa el bosque el mar o el firmamento!
nos tragamos absolutamente todo y no paramos nunca
no paramos nunca
no paramos nunca
chirriiiiirrrr chirriiiiiirrrrrrrrr chaca chaca chaca
veo los caminos rebosantes de virutas
y recuerdo a Tania cuando bromeaba en la beca  
huye-ye huye que te cojo huye-ye huye que te muerdo.
Bichitos con boquitas de hierro y lenguas hirvientes
sabor a hiel y hojas rancias
pistolas en el equipaje y sangre en los talones
kamikazes burlones y exacerbados
que apuntan al éter para sobrellevar la asfixia.
Bichitos que envejecen presurosos
y versifican con la luz apagada
porque el esplendor los ciega
bichitos agresivos con sus bordes aserrados y esperanzas perdidas…
‘dime ¿eres uno de esos bichitos desgraciados?’
le digo a la señora a boca de jarro.
Ella se me queda mirando circunspecta y me contesta
‘no respires los que respiran mucho se convierten en esclavos
el convencionalismo y la arrogancia enferman’
los comensales nos miran con asombro pensando que estamos desquiciadas
la camarera viene montada en patines y me pregunta si me siento bien
le digo que tengo hambre
entonces toma mi orden sonriéndole a la propina del mediodía
guacamole nachos con salsa y frijoles refritos agua de tamarindo
en lo que llega la comida el oasis se llena de bereberes
té de menta dulce camellos turbantes dátiles alfombras mágicas
el genio de la lámpara está en su apogeo
y me ha lanzado al desierto de Zagora donde alguna vez amé sin miedo.
Cuando empiezo a comer desaparecen las visiones
y la señora se pasa la lengua por los labios
entonces me pregunto ‘¿de dónde la conozco?’
el pelo blanco la punta de la nariz desviada los párpados caídos
los ojos cansados y sedientos la piel muy blanca y pecosa
levanto el brazo y ella también lo hace
hago una mueca y ella también la hace
imita todo lo que hago todo lo que digo
al parecer se burla
su ironía huele a cilantro y jalapeño
se le queda mirando a una diva de caderas espectaculares
que camina en plan ostentación
‘es maravilloso sentirse ufana como una sirena homérica 
y que todas las pupilas den vueltas a tu alrededor’
me dice con picardía de vieja hambrienta.
‘Ahhhhhh -pienso mientras la escucho-
¡cuánta vida apoyada en el bordón achacoso!’
Terminamos de comer a la misma vez
nos levantamos y salimos del local al unísono
me sigue calle arriba como una sombra.
Cuando llego a la casa y abro la verja la invito a pasar.
Los bichitos están por todas partes
celebran el invierno veraniego mientras roen y se tragan todo… 
absolutamente todo.


C. K. Aldrey | De su libro inédito "Luna Roja"
Foto: c.k.a.

5/21/17

Tonight I have a date with Mata-Hari at Blue Velvet



Tonight I have a date with Mata-Hari at Blue Velvet



“Allí donde los rayos de la razón

se rompen contra las nubes…”

-Antonin Artaud-




Cuando esta noche le cantes a Mata-Hari
los versos de Artaud
tendrás que hacerlo en clave de violín
respirar muy profundo
hasta que expulses tu aliento
a la orilla cubierta de escamas.
Después cabalgarás por arrabales oscuros
con su cuerpo dormido entre tus brazos   
escalarás montañas bajo la lluvia 
dispuesto a entregarte a las premoniciones
como esos suicidas de la segunda guerra
que fueron tragados por el mar.
Más de una vez morirás
donde los centinelas agravian
y el caminante se inmola
te verás forzado a saltar de un tren en marcha
disfrazado de bailarina o mendigo
y hasta te vestirás de hidalgo
para entrar a salones llenos de luz
acompañado de un vals
y la mano sedosa de una emperatriz.
En cada frontera tendrás que mentir
ser el Goliat que derrota visiones
bajo las aguas del ensueño.

Todo
será impredecible
con Mata-Hari…
te hará
olvidar
la miserable
existencia
del Yo
intrascendente.




C. K. Aldrey


Digital Art by c.k.a.: “Tonight I have a date with Mata-Hari at Blue Velvet”
 


4/23/17

La belleza



Lo más inquietante del mundo material es la belleza
nada se le asemeja.
Perfecto ese mundo que ha sido embellecido y todavía resuella
perfecta la transformación de la energía
y su música espacial…
¡tanto que abrasa con fuego destructor y fecundo!
Perfecta la vida que nos sentencia a muerte.
Hoy he matado sin querer a una mosca que besaba el cristal
mañana correré la misma suerte
y su venganza será volar por mis pulmones
hasta que el vacío nos consuma.
Hermoso morir y que la mosca bese el poco aire que me quede.

Siempre le he temido al señuelo de la belleza
a su armonía intimidante
la he mirado con desconfianza
a través de un lente muy grueso y aturdido   
me ha sometido a la creación y al abandono 
me ha llevado a la cama con el gemido amatorio
y luego se ha escabullido como si no existiese.
Me da miedo su ausencia
que esté hoy y una noche cualquiera el fiscal del tiempo
la destierre a un bosque de hojas muertas.
A veces me martiriza la belleza
que esconde su miel en el mar y se convierte en fósil
-hermoso pero sin lenguaje.

Me sobrecoge
ya sean sus ojos oscuros o verdes
su piel de seda o papel
que quiera reir o llorar     correr o bailar
huir de mi tristeza

que se entregue a la fealdad con las pupilas ardiendo
y los brazos mórbidos
que sea quemada en la hoguera
y ame al tronco que la hace prisionera.

Me martiriza
y conmueve 
la belleza…
me da miedo
cuando se esfuma.

Carmen Karin Aldrey
Foto: "Caballo galáctico", obra de C. K. Aldrey, técnica mixta sobre lienzo.

La verdad se viste igual todos los días




Te levantas muy temprano en la mañana
y pasa lo mismo de todos los días
la verdad se viste igual
el beso enamorado desemboca en un motel
la traición tiene el color negro de siempre
los payasos se burlan ante el público 
y después lloran en el camerino
el silencio es sordo y ciego la bulla estridente
la quimera está lejos como un globo que desaparece
cuando deja de respirar 
a más de siete mil metros de altura

y tú te mientes
dices que eres feliz
que los sueños son restauradores
la realidad una ilusión y la fidelidad inquebrantable
que los duendes existen
y a los pobres demonios hay que compadecerlos
que gracias a la bondad de un racimo floreciente
las guerras dejarán de existir
la paz puede ser más que una utopía
las criaturas en vías de extinción prevalecerán a pesar de todo
la atmósfera del futuro será fragante no maloliente como se pronostica
dices dices dices dices

toca a la ventana una memoria de antaño
la-la-lara-la-ra-ra rosas en el mar
la Massiel canta y sube al cielo de Varadero con sus gangarrias jiposas
no tienes ni idea de a quién aplaudes
sólo sabes que “vino de afuera” y su música es libre como el viento
otra mentira
otra mentira
la libertad no existe
la democracia es barniz con fecha de caducidad
la lengua bífida de la cobra
detecta con su hidrometría la humedad
y a donde esté el agua se dirige
las izquierdas y derechas sólo pueden ser adivinadas
a través de sus ventanas opacas  
la geografía es de color cambiante
desde el primer mapamundi babilónico
el ojo imperturbable de la inquisición nos espía
los ejércitos esperan en las sombras

un día te despiertas con el sol del amanecer en la ventana
sus rayos te rompen la mirada
su resplandor te hiere el pensamiento
sientes que te has mentido desde que abriste los ojos
y confundiste el seno de tu madre con una montaña
lo ves todo como es
en este mundo semejante a todos los mundos
circunstancial y despiadado
hermoso y pendenciero
caótico y efímero
tan material que los cuerpos se agrietan
tan  apócrifo que las almas sangran
tan empírico que sólo el embrujo nos sostiene
tan perfecto que la Creación se erige en el centro del Universo
y se destruye a sí misma una y otra vez

todo se repite se repite se repite
el bien se traga al mal y viceversa
hoy escupes el rostro a la tierra
mañana le pasas la lengua
después te vas para siempre y no eres más que un soldado desconocido
un héroe anónimo sin vástago ni sarcófago

ceniza
eso serás
dedos de carbón y fuego que se apaga.


Carmen Karin Aldrey
De su poemario inédito "Luna Roja"
Foto: c.k.a. (c) 2017

4/16/17

La vida sigue...



LA VIDA SIGUE
(De cómo tu carta desembocó en un poema)
Levántate y anda.


Querido:

yo sé muy bien lo que es sentirse “inapropiadamente solo”
-se puede estar solo y no sentir que sea inapropiado-
sé lo que es abrir los ojos al regreso después de haber entrado
en el laberinto de la muerte
lo que es sentir las paredes blancas y vacías de un hospital
dando vueltas en las pupilas
recordándome la inexistencia de caricias
la ausencia de palabras esperadas
sé lo que es estar reclinada en esa cama de hospital tan impersonal y fría esperando a mi amante inútilmente y luego verla llegar sin flores ni poesías pero con un discurso ensayado
“me es imposible ocuparme de tu resurrección
tengo tantas cosas que hacer… lo he pensado muchísimo…
pero ya no tiene sentido que sigamos juntas”.

Sé de la rabia la conozco como si fuera mi hermana gemela
siempre he tratado de escabullirme de su conjuro
pero igual se las arregla para comparecer cuando menos la necesito
y llega al hospital cuando estoy sola y mi amante
se ha largado a conquistar los rascacielos de Century City.
Llega cuando estoy sola y desvalida (la rabia porque mi amante se fue a bolina) y todavía la fiebre me mantiene despojada de mis signos vitales
como una amortajada o una ebria sin techo
en su cama descubierta de la noche.

Pero…
                                        la vida sigue.

Hay pájaros en el balcón
retozan con el rocío y las incrédulas urracas californianas
el sol empieza a posarse sobre mis sábanas limpias de hospital
y recuerdo sutilmente agradecida
que he regresado muchas veces
con los pies hinchados pero vivos
y que a nadie tengo que agradecer por ello excepto a Dios 
y a los médicos de ese sistema de salud americana que tantos critican 
pero que alguna vez
ya muerta
me hizo volver a la tierra.

                                       La vida sigue

y hay mucha poesía esperando entre pastilleo y termómetros
un cielo provocador de vivencias
rostros nuevos que nos llaman desde el éter de la subconsciencia
algún que otro amigo que corre a nuestro lado sin desfallecer
melodías de este mundo y de otros tantos
-nada místicas diría más bien profanas-
ungiendo nuestros tímpanos con miel y leche fresca
incluso las voces imposibles
generalmente de vecinos festivos y gnomos desdichados
vienen en procesión a rendir el homenaje sagrado de la vida.
Porque hay una cosa cierta, ineludible:

                                     La vida sigue y es toda una aventura homérica.

Marbella | 2003

Carmen Karin Aldrey
Foto: "El árbol es una mujer que baila", de C. K. Aldrey